Conoce los logros de CMUS entre 2022 y 2025 (Parte 2)
Durante el primer periodo del Núcleo de Culturas Musicales y Sonoras (CMUS) se realizaron una gran cantidad de actividades de difusión, se activaron redes con instituciones culturales y se llevó a cabo la Escuela de la Escucha. Aquí compartimos la segunda parte de los logros.
En diciembre pasado culminó la primera etapa de CMUS que se llevó a cabo entre 2022 y 2025,financiado por la Iniciativa Milenio de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID). El núcleo articuló una red de investigadores/as en disciplinas convergentes (estudios musicales, antropología social, sociología de la cultura y educación) con una perspectiva inter y transdisciplinar en 4 regiones y 7 universidades del país. Con un trabajo colaborativo el Núcleo se centró en las siguientes líneas de trabajo: Comunidades, territorios y participación; Educación y patrimonio; y Economías, industrias y políticas de la cultura.
Formación de estudiantes e investigadores
La formación de jóvenes investigadores constituyó una dimensión estratégica del CMUS, orientada a vincular los procesos formativos con las líneas de investigación del núcleo. Este modelo se organizó en tres niveles de formación —pregrado, magíster y doctorado— y contempló el desarrollo de tesis, la participación en seminarios y talleres, así como la inserción en redes de investigación y producción académica. Los estudiantes incorporados al centro correspondieron a tesistas de programas formales en áreas afines a las ciencias sociales, las artes y las humanidades, tanto en Chile como en el extranjero. Su integración se realizó a partir de la filiación de sus tutores o cotutores con el núcleo —en calidad de investigadores principales o adjuntos.
43 estudiantes de pregrado y posgrado formaron parte de CMUS, de los cuales 17 eran mujeres y 26 hombres. En cuanto a su nivel formativo 14 eran estudiantes de pregrado, 9 de magíster y 20 de doctorado. En el ámbito de la formación avanzada, se desarrollaron 4 pasantías internas y 9 pasantías externas, en instituciones académicas y culturales en Chile, Estados Unidos, Reino Unido y Brasil.
Difusión: prensa y eventos
El Programa de Comunicaciones de CMUS se constituyó a partir de la actualización de noticias en su sitio web, Newsletter mensual, redes sociales y el propio canal de Youtube. Durante 2024 y 2025 esta estructura se fortaleció con una mayor circulación de contenidos y con la visibilidad alcanzada por entrevistas, columnas, notas de prensa y cobertura en medios nacionales e internacionales en diarios como El País, Ciper e Interferencia, entre otros que en total se sumaron 131 apariciones.
Un hito significativo fue la repercusión internacional del artículo académico de investigadores del Núcleo publicado en Science Advances, que fue citado por medios y plataformas de amplio alcance como The New York Times, Scientific American, University of Auckland News, Forbes Japan y Folha de S. Paulo, lo que mostró que la proyección pública del trabajo del CMUS podía trascender el circuito académico y alcanzar una audiencia global.
En estos tres años se realizaron 156 actividades de difusión entre las que se cuentan lanzamientos de libros, seminarios, exhibiciones, conciertos comentados, talleres, paneles y muestras documentales, orientadas a públicos generales, estudiantes, docentes y actores culturales. En 2025, esta línea alcanzó una madurez mayor, con un volumen amplio de actividades orientadas a un público general, profesionales del sector cultural, estudiantes y docentes. Las actividades incluyen conferencias, seminarios, talleres, materiales escritos y gráficos, producciones audiovisuales, exhibiciones y lanzamientos de libros, cubriendo temáticas como género e industria musical, patrimonio, exilio, música clásica, música mapuche, políticas culturales, música urbana, mediación artística y escucha como fenómeno cultural. La diversidad de formatos y públicos muestra que la estrategia de proyección no se concentró en una sola línea temática ni en un solo tipo de audiencia, sino que logró desplegarse en distintos campos de interés y niveles de especialización.
Proyección al Medio Externo
Escuela de la Escucha
La iniciativa más innovadora, sostenida y relevante del período fue el PME La Escuela de la Escucha, desarrollado en dos ciclos sucesivos y concebido como una metodología experimental de investigación social basada en el sonido, la música y la escucha, orientada a comunidades educativas. El proyecto representó la forma más acabada de transferencia metodológica del CMUS y mostró una alta coherencia con los objetivos del Núcleo, ya que tomó los conceptos, enfoques y preguntas de los estudios sonoros y aurales y los transformó en un dispositivo pedagógico replicable, abierto y territorialmente adaptable.
El primer ciclo (2023-2024), contempló una fase de diseño y capacitación docente y una posterior implementación piloto en seis establecimientos de enseñanza media ubicados en cuatro regiones del país. El proyecto incluyó la elaboración de un manual docente y un cuadernillo para estudiantes, la capacitación sincrónica de docentes y la publicación abierta de los materiales. En total, durante este ciclo participaron 6 docentes beneficiarios en la fase formativa y 109 estudiantes en la implementación escolar.
El segundo ciclo (2024-2025), significó una ampliación muy relevante de escala, cobertura y resultados. Esta versión de La Escuela de la Escucha capacitó a 24 docentes e implementó 22 talleres en diez regiones del país, alcanzando a 467 estudiantes de enseñanza media. Además, produjo seis cápsulas audiovisuales de acceso abierto y desarrolló un proceso de evaluación mediante encuestas y análisis cualitativo. En términos de innovación, La Escuela de la Escucha fue especialmente relevante porque transformó un campo de investigación aún poco presente en la educación escolar —los estudios del sonido y la escucha— en una propuesta pedagógica concreta, abierta, replicable y territorialmente diversa.
Redes colaborativas
Desde su formulación inicial, el CMUS definió el desarrollo de redes formales de colaboración como un eje estratégico orientado a garantizar continuidad institucional, fortalecer el trabajo interdisciplinario y generar condiciones para la producción científica de alto nivel a través de tres convenios principales. En primer lugar, el acuerdo con el Museo Chileno de Arte Precolombino permitió establecer una colaboración orientada al desarrollo de actividades conjuntas en torno a investigación, mediación cultural y circulación del conocimiento, incluyendo el intercambio de investigadores, la organización de eventos y la generación de espacios de diálogo entre investigación académica y prácticas culturales.
En segundo lugar, la colaboración con la Sociedad Chilena de Musicología facilitó la inserción del Núcleo en redes disciplinares especializadas, promoviendo la participación activa de sus investigadores en congresos, jornadas académicas y espacios de discusión científica a nivel nacional e internacional. CMUS participó también de algunas de las decisiones de esta sociedad en lo relativo a los invitados internacionales para sus congresos.
Finalmente, el convenio con la Corporación Cultural de la Universidad de Santiago de Chile, establecido en 2025, permitió proyectar el trabajo del Núcleo hacia el ámbito de la formación de audiencias, mediante el desarrollo y adaptación del programa “Escuela de la Escucha” como herramienta de mediación en programas de conciertos de música de tradición escrita en contextos de educación secundaria. Estas redes formales se caracterizaron por su estabilidad, su capacidad de sostener iniciativas en el tiempo y su contribución al posicionamiento del CMUS como un actor relevante en el campo de las culturas musicales y sonoras en Chile.




